[Océano Pacífico]
Viña del Mar | Madrid
La línea de la costa ha seducido al ser humano desde sus orígenes. Concentra muchos de nuestros temores más arcaicos, pero, también, la fascinación por la geometría imposible de la línea del horizonte. Provee de una riqueza de recursos excepcional y alienta el deseo de descubrir o la necesidad de emigrar. En los primeros 50 kilómetros
vive el 60% de la población mundial y en sus primeros 5 kilómetros, mar adentro y tierra adentro, se sitúan una gran parte de los ecosistemas más valiosos del planeta.
El curso se desarrollará en colaboración con la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional Andrés Bello [UNAB], que tiene dos campus, —uno en Viña del Mar y otro en Santiago— en Chile. Esta colaboración entre el taller de nuestra Unidad Docente y el de la UNAB consistirá en un conjunto de revisiones críticas cruzadas del trabajo que desarrollen los estudiantes en cada una de las dos escuelas, en el desarrollo un ejercicio del curso en equipos formados por estudiantes de ambas escuelas, y en la organización de un taller conjunto de proyectos en la ciudad de Viña del Mar, donde viajaremos la primera semana de abril.
“La imagen que se tiene de la ciudad de Viña del Mar se ha construido desde su condición de balneario a nivel nacional e internacional, diferenciada del rol de puerto que tiene la ciudad contigua, Valparaíso. El crecimiento de la ciudad ha ocupado más allá del plano y el balneario trepando por las quebradas, cerros y esteros que discurren de manera transversal a la línea del océano. Es así como la ciudad está compuesta por diversos elementos geográficos, más allá de la playa y el mar, donde algunas de ellos, por las condiciones de inaccesibilidad geográfica o administrativa aún no sucumben a la presión de la especulación inmobiliaria o del turismo y presentan una condición “natural” de resistencia, altamente amenazada.
Al revisar la ciudad más allá del balneario, se puede entender un sistema de quebradas, conformadas por esteros y cerros que van dando cuenta de distintas condiciones de ocupación, distintos tipos de asentamientos, formas urbanas, estratos sociales, tipos de producción, extractivismo, actividades y eventos que dan cuenta de un ecosistema mucho más complejo.”

El curso consta de tres ejercicios.

El primero de ellos, que será más breve, consiste en el análisis exhaustivo de una parte concreta de la geografía de cerros y esteros que constituye la topografía sobre la que se asienta Viña del Mar.
Estos lugares deberán ser estudiados en profundidad, tanto en sus aspectos físicos, topográficos, visuales, urbanos y ecológicos, como sociales y humanos, tratando de conocer las aspiraciones de las personas que los usan y de los lugares mismos. Esta primera parte del curso se realizará en equipos de dos estudiantes y cada uno de los equipos tendrá que preparar la documentación gráfica que exprese las distintas capas de información que pueden encontrarse en cada lugar. Parte del ejercicio tiene que ver con el modo de visualizar la información, para que sea legible y formalice un conjunto de diagramas, fijos o en movimiento.
La segunda parte del curso, que se realizará individualmente, contiene dos ejercicios consecutivos en los que la exigencia de llegar a una formalización concreta será mayor. Cada uno de ellos está vinculado a las dos realidades geográficas más poderosos que configuran la ciudad de Viña del Mar, la costa del océano y los cerros que trepan
perpendicular a ella. El primero de ellos está ligado al contexto geográfico y urbano de los esteros y los cerros de Viña del Mar, donde se propondrá una pequeña construcción de apoyo social y barrial con un programa elemental que capture lo posible del lugar y lo convierta en un catalizador de uso colectivo y social.
El segundo consiste en el proyecto de dos casas gemelas, situadas en la costa del océano Pacífico. Una, para un pescador que pasa la mayor parte de su vida en el mar y la segunda para un fotógrafo retirado que ha pasado su vida en Santiago, en el interior, alejado del mar. Ambas tendrán un programa sencillo, pero, en cualquier caso, entre otros espacios, la casa del fotógrafo debe incluir una “cámara oscura” y la del pescador una “campa” exterior para recoger y cuidar sus redes. Ambas casas podrían compartir, si lo considera apropiado cada estudiante, algunas
instalaciones, como pueden ser, un almacén, un garaje o un espacio abierto común. La disposición de las dos viviendas es libre, tanto en planta como en sección, dentro del ámbito que se entregará en su momento. Durante el viaje a Chile visitaremos el lugar en el que se plantea este segundo ejercicio.
Mientras que en la primera parte del curso la documentación presentada será fundamentalmente gráfica, –dibujos y videos–. La segunda se materializará sobre todo en maquetas de escalas crecientes, que permitan llegar lejos en la definición material del objeto propuesto.

 

Curso 2021 – 2022

Calificaciones

Curso 2020 – 2021

Curso 2019 – 2020

Curso 2018 – 2019

Curso 2017 – 2018

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