critic|all #1. Utopian-Pragmatism

As we approach the present, the ambiguity of the real escapes traditional historiographical classifications. In recent years, the difficulty involved in working in an increasingly ambiguous environment has resulted in an atlas multiplication that has awakened our desire to become collectors, whilst returning the leading role to history and encouraging examination of the taxonomies of the present. On his particular journey, the architect has become a curator, a historian, an analyst, and an observer. Whilst we acknowledge both the necessity and the interest of the architect as an expanded figure, we must be aware of the risk entailed in pushing certain boundaries that may radically transform the ways in which architecture has traditionally approached its relationship to the real- that is, the tension generated by the project.

Today, and tomorrow, we discover radical action upon the everyday using the tools of the ordinary, the trivial, and the infra-ordinary. We understand that the best intellectual stance is that which adopts the most chimerical ideas when they interfere with ordinary, everyday life, disguised as normality.

Seeking to transcend the dichotomy between pragmatism and utopia, the 1st International Conference on Architectural Design and Criticism makes an appeal for criticism, a critical call whose aim is to examine and work on the ambiguous field of possibilities that emerge from the intersection of the concepts of pragmatic-utopianism and utopian-pragmatism.

critic|all #2. Out-onomy

In its second edition, Critic|all proposes as subject matter the reflection on the considerations that architectural specificity has kept in relation to the architectural discipline itself. Faced with a vision that believes that architecture cannot be an isolated medium, that is, autonomous – not only regarding social culture but above all, the social, political and economic environment of the world in which it is immersed, – we find those visions that, in the opposite way, consider that the architectural discipline is strictly about herself, and therefore employs a self language whose confirmation is determined by a collection of very defined historical forms.

However, there is only one set of facts, ideas, forms and styles that over time grows larger. All of them belong to us and any of them can be interpreted or seen as an architectural event. And there are infinite paths of interpretation of those facts, ideas, shapes and styles. There are those which make use of critical tools outside the own instrumental of the architectural discipline, inheritors of other intellectual and scientific fields. Others, instead, claim the delimitation of the discipline itself to be the main scope of the critical task.

We propose the term out-tomy as a new framework to overcome this classic dichotomy. Discipline is no longer a place, or reserve that the ‘academy’ defines, setting a boundary between the self and the alien. It is a gaze, a reading or modification. It is a glance that is both outside and inside at the same time, which is stranger to the architectural discipline but also understands it.

The autonomy of architecture is not in its technologies or methodologies. It is a capacity of thought to respond freed from pre-established theories, critically untethered to specific techniques, exclusively catering for the systematic managed and chosen for each time. That autonomy requires us to put ourselves out of the matter we want to analyze, manipulate or produce. At the same time we know we cannot make decisions without being directly involved in that matter. It does not act on things but between things, right in the heart of the matter.

The term out-tomy combines an internal autonomy, described from within as the preservation of certain discipline that is memory, is history and it is also specific technique, with an external autonomy, that is defined from the outside and influenced by other fields and cultures, attentive to society, politics and economy, the forces that rule the world. Anyone overrides the other but both have merged into a specifically contemporary gaze.

Between the desire of ‘unit’ and ‘self-referral order’ as a translation of the concept of discipline and the pursuit of ‘fragmentation’ and ‘autonomy of the parts’ as translation of the importance of the accurate and current, the dichotomy is perfectly solved as long as we recognize that both visions have created a situation where they no longer confront each other but simultaneously blend.

This double condition of placing ourselves at both sides of the limit, seeing interior and exterior at the same place, of being outside because of looking from the inside and vice versa, is a contemporary feature that we want to collect, display and confirm at this conference.

critic|all #1. ACTAS DIGITALES

Desde hace un tiempo, en las discusiones arquitectónicas, las ideas se han ido generando en debates que confrontaban opuestos. La dialéctica entre contrarios es un buen método para delimitar uno de los términos como referencia de futuro respecto a otro ya obsoleto. Podríamos decir que casi es una herramienta de figura-fondo aplicada a conceptos y estrategias. Paralelamente a estas querellas disciplinares, la práctica proyectiva asumía idéntico proceso lógico. Un proyecto, una corriente, un movimiento, debían corresponder a uno de los dos términos confrontados. Unas líneas eran la vanguardia, otras correspondían a lo obsoleto o a lo inconveniente. Se sucedían en el tiempo una vez que la batalla intelectual derribaba a uno frente al otro. Hoy ya no podemos decir que esto siga siendo así. La mecánica dialéctica está desapareciendo a marchas forzadas. Los conceptos se hibridan en parejas imposibles. Y no se mezclan porque sean experimentos teóricos que intentan inventar salidas novedosas. Hemos descubierto que nuestra práctica diaria responde a comportamientos más complejos, sofisticados y borrosos que los que la disciplina se afana por delimitar. Las acciones o las maneras imprecisas son antes que la teoría que lo explica. La lógica borrosa sigue siendo justificativa. Lo que hay son prácticas turbias. Con el término #pragmatismoutópico o #utopismopragmático queremos nombrar, a posteriori, una manera de conducir el proyecto actual que se coloca fuera de una posible dialéctica entre los términos que componen la palabra compuesta. La utopía propone una construcción idealizada de un mundo alternativo generado por un análisis de las condiciones actuales y por una crítica a las mismas. Es una alternativa imposible a corto plazo pero con la aspiración, ciertamente irreal, de ser alcanzable en un futuro. Unas veces llegará en saltos cualitativos, mientras que en otras, evolucionará desde el estado presente. La utopía es un presente que no está en ningún lugar. El utopismo convierte ese lugar en una posición. Por tanto es muy crítico tanto con el presente como con las ideas que lo han sustentado, porque desde esa crítica tienen razón de ser los cambios. También es creativo ya que se arriesga a diseñar la alternativa. Recrea una imagen completa, basándose tanto en principios racionales o morales como en los sueños tecnológicos, incluso los imposibles. Pero esa imagen sería un tipo en el sentido de la definición disciplinar de esa palabra: forma que agrupa similitudes, estructuras o ideas sin que exista realmente en una pieza real que responda exactamente a ello. Del otro lado, el pragmatismo es un comportamiento que asegura que la validación de las conductas, esto es, la verdad en términos genéricos, ha de ser entendido en términos de prácticas o de rutinas. Entre otras, por referencia a costumbres, a experiencias anteriores, a las convenciones asumidas por la mayoría, y a las acciones futuras que modifiquen el panorama. Sólo es verdadero aquello que funciona correctamente, enfocándose así en el mundo real objetivo. Se opone tanto a la visión de aquellos que defienden la existencia de una verdad única y objetiva, independiente del mundo real, como aquellas que consideran que los conceptos humanos y el intelecto representan el significado real de las cosas. Al igual que hoy pensamos, esta corriente supera visiones dualistas del mundo. Si no existen verdades absolutas. Las ideas son provisionales, sujetas al cambio, a nuevas investigaciones, a otras orientaciones futuras. El pragmatismo, igual que el utopismo, es también una posición. Sin embargo su crítica no proviene de un razonamiento teórico sino de una modificación o un ataque a un comportamiento ya establecido. Una convención es mudable porque responde a un acuerdo que puede ser puesto en crisis, por datos o pautas recientes, inéditas o desconocidas. No propone una imagen de futuro sino experiencias futuras que servirán para relativizar el conocimiento presente. Aquí hablaría de modelos, de multitud, infinitos, modelos, frente a un tipo. No es cierto que la utopía sean los fines ni el pragmatismo los medios. Ni que uno sea la ideología y otro la política. No vemos ya dualidades entre idea y materia, ni entre sujeto y mundo, ni entre verdad y realidad, ni entre revolución y política, ni entre imaginación y ordinariez. Estas, y otras dicotomías semejantes que hemos aprendido en viejas recetas están enlazadas o unidas por la acción. Experimentamos situaciones. Contextos o escenarios donde objetos y sujetos se encuentran interrelacionados. Un contexto es una obligada referencia. La acción es la manera en la cual se interviene modificando el contexto. La verdad no es una razón instrumental que justifica la acción específica sino el análisis, la emulación o la proyección de escenarios. El conocimiento se presenta como un proceso continuo e interminable, asumiendo la imposibilidad de ser verdad última, absoluta y aséptica. Pragmatismo. Utopía. Ya no nos debatiremos más entre estos dos polos extremos, danzando entre ellos cada diez años. No creemos en la radicalidad ni en la vanguardia de aquellas dos viejas posturas. En esta época no confiamos en las fuerzas de sus instrumentales visiblemente destensados y lánguidos. Hoy, y mañana, descubrimos lo radical de la acción sobre lo cotidiano con las herramientas de lo habitual, de lo trivial, de los infraordinario. Y entendemos que la mejor postura intelectual es la que adopta lo más quimérico cuando se inmiscuye en lo diario y lo cotidiano, disfrazado de lo usual. El #Pragmatismoutópico, #utopismopragmático no es lugar, ni posición, sino un tipo de movimiento. De intervención activa y productiva sobre el mundo y nuestra sociedad. Mezcla lo vanguardista, sustituido ahora por lo atrevido, audaz o imaginario, con lo pragmático, subrogado por lo convencional, lo corriente o lo vulgar. Mantiene la fuerte crítica al presente para generar en ese momento comportamientos diferentes. Mantiene la relatividad de los hallazgos y reglas establecidos, consciente que otros comportamientos modificarán o generarán otras normas. Crea escenarios de futuro que sirven para chequear los procederes actuales. Inventa los significados de las cosas y de las conductas para permitir modificar las prácticas. Cambia las convenciones para adaptarlas a los nuevos usos. Democratiza la producción de conocimientos. Considera que una cosa no es un objeto sino ese cuerpo y el conjunto de los efectos y repercusiones que tienen las rutinas y las prácticas que emanan de él. Entiende que una posición es una herramienta útil para el individuo que lo guía en sus elecciones para dirigirse a la realidad de forma satisfactoria y no perjudicial. Su posesión es un bien práctico; lejos de ser un fin en sí mismo, es un medio para satisfacer otras necesidades vitales. Habla de hábitos sabiendo que inmediatamente la costumbre individual se olvida porque reflotan aspiraciones de superación. Permite una agradable de armonía en el progreso de ideas y hechos, unas se siguen de otras sucesivas, y simultáneamente, adecuándose a cada suceso de la realidad experimentada. No es autosuficiente aunque goce de autonomía proyectiva. Aparece asociado a lo modestamente extraordinario por ajustado y por reflejar un anhelo. Ambiciona resolver el desconcierto presente con la suma de nuestras pequeñas acciones prácticas.

Convocatoria argument #05 // Curso 2021-2022

argument es el programa anual de conferencias del DPA y su publicación asociada. Cada ciclo está comisariado por un equipo de profesores elegido mediante convocatoria pública.

Objetivos

argument pretende ser un lugar donde las ideas puedan ser testadas y contrastadas. Cada ciclo se configura como una investigación temática asociada al programa de conferencias, donde se enuncia un ‘argumento’ capaz de señalar una dirección para el debate arquitectónico contemporáneo. En la publicación asociada se recoge tanto el contenido de las conferencias como el análisis y desarrollo del argumento planteado, articulado mediante textos, entrevistas, diagramas, etc…

argument pretende promover tanto la difusión de la vida académica como impulsar una mayor coherencia temática en las actividades programadas desde el DPA. Además, constituye una oportunidad de colaboración entre profesores de distintas unidades docentes, categorías contractuales o generaciones, agrupados bajo un interés común.

Convocatoria

La selección de los equipos se realiza mediante convocatoria pública dirigida a todo el personal docente del dpa. Durante el segundo semestre de cada curso se elegirá la propuesta que se desarrollará a lo largo del siguiente curso académico.

 

Convocatoria

Encuentros de Doctorado // Procesos. ED03 2021

Se abre la convocatoria para la entrega de textos de investigación de los Encuentros de Doctorado 2021, con el objetivo generar un foro de debate donde se compartan investigaciones en curso, sometiendolas a un análisis crítico constructivo. La edición de este curso pone especial énfasis en los Procesos y metodologías de investigación, de forma que puedan esclarecerse y depurarse en una conversación instrumental muy necesaria.

Fechas Clave:
Entrega de abstracts: hasta el 10 de mayo de 2021
Entrega de textos definitivos: hasta el 4 de junio 2021
Encuentro de doctorado: 22 y 23 de junio de 2021

Formato: Presencial y videoconferencia

Comisarios: Nieves Mestre y Oscar Rueda

Los envíos se realizarán a la dirección de correo electrónico doctorado.proyectos.arquitectura@upm.es, con el asunto “ED03_2021_Abstract_nombre_apellidos_título”, adjuntando el formulario de inscripción cumplimentado.

La información completa de la convocatoria se encuentra aquí

Lectura de Tesis Doctoral // Yinfeng Tang

DOCTORANDO: YINFENG TANG 
 
TÍTULO: La inferencia de la pintura de Shan shui en la arquitectura de Wang Shu, reflexiones sobre la interpretación de una teoría estética.
 
DÍA: 14 DE MAYO DE 2021, 11:00 hs.
 
SALA DE CONSEJOS
 
PRESIDENTE: JUAN NAVARRO BALDEWEG
SECRETARIO: HÉCTOR FERNÁNDEZ ELORZA
VOCALES:
JUAN FERNANDO ESPUELAS CID
JUAN IGNACIO MERA GONZÁLEZ
TAO HAN
 
DIRECTOR: LUIS MARTÍNEZ SANTA-MARÍA
CO-DIRECTOR: JOSÉ MARÍA GARCÍA DEL MONTE

critic|all #2. ACTAS DIGITALES

En su segunda edición, Critic|all propone una temática que recoge las consideraciones que sobre la especificidad de la arquitectura ha mantenido la propia disciplina arquitectónica. Frente a una visión que considera que la arquitectura no puede ser un medio aislado, es decir autónomo, – no sólo respecto de la cultura social sino, y sobre todo, del medio social, político y económico del mundo en el que está inmerso, – se colocan aquellas visiones que, de manera opuesta, consideran que la disciplina arquitectónica trata sobre ella misma, que emplea un lenguaje autosuficiente cuya confirmación viene determinada por una colección de formas históricas delimitada. Sin embargo, hay un sólo conjunto de hechos, saberes, formas y estilos que con el tiempo se va agrandando. Todos ellos nos pertenecen y cualquiera de ellos puede ser interpretado o visto como acontecimiento arquitectónico. Y hay también infinitas trayectorias de interpretación de esos hechos, saberes, formas y estilos. Están los que usan herramientas críticas nuevas o ajenas al instrumental propio de la disciplina arquitectónica, herederas de otros campos intelectuales y científicos. Otros, reclaman la propia delimitación del campo disciplinar como tarea misma de la crítica. La modernidad propuso la sustitución del discurso de la arquitectura por el de la ciencia y la técnica, vaciando el lugar que le era propio. Como respuesta, el pensamiento postmoderno reforzó sus mecanismos de significación por medio de la diferencia y la identidad, intensificando la auto-referencialidad disciplinar y por tanto su autonomía. Hoy sabemos que cualquier contribución discursiva no puede construirse exclusivamente desde su interior, ausente o reafirmado, sino más bien desde su alrededor. Franqueado el Milenio, el pragmatismo del capitalismo global cuestionó el discurso crítico de la autonomía por su falta de operatividad, reinscribiendo el pensamiento de la arquitectura en un mundo sin límites disciplinares, culturales, económicos, geográficos o políticos. ¿Son el modelo global y la autonomía disciplinar autoexcluyentes? ¿Es útil o siquiera posible reconfigurar un concepto de autonomía en el contexto actual? ¿Es posible renunciar a los límites de un conocimiento disciplinar y aun así preservar su identidad y propósito? La globalización es económica, social, política, tecnológica, bélica y ecológica. Heredera del pensamiento postmoderno, en su aversión por la utopía y la ideología, promueve un velado reconocimiento del statu quo. Si quisiéramos redibujar una vez más el cuerpo de la arquitectura –sus órganos o incluso su anatomíacon el propósito de discernir su identidad en relación con la compleja transversalidad global, deberemos hacerlo necesariamente en este contexto informe de la realidad global y del mass-media, alejada ya de la condición de objeto artístico en que se fundamentó su autonomía. En definitiva, se hace necesario entender la arquitectura como instrumento complejo pero no utópico, transversal pero no crítico, operativo y no abstracto. Proponemos el término out-tonomy como un marco para superar tales dicotomías. La disciplina ya no es un lugar, o un coto que una ‘academia’ delimita marcando una frontera entre lo propio y lo ajeno. Es una mirada o una modificación. Se trata de una lectura desde fuera y desde dentro al mismo tiempo, ajena a la disciplina arquitectónica al tiempo que la comprende. La autonomía de la arquitectura no se encuentra en sus tecnologías ni en sus metodologías. Es una capacidad del pensamiento para responder con libertad respecto de teorías preestablecidas, sin ataduras críticas a técnicas específicas, que atiende exclusivamente a las sistemáticas manejadas y elegidas para cada momento. Esa clase de autonomía nos obliga a colocarnos fuera de la materia que queremos analizar, manipular o producir, aun sabiendo que no podemos tomar decisiones sin estar implicados directamente en ella. Porque no se actúa sobre las cosas sino entre las cosas. Reconociendo esta paradoja implícita, el término outtonomy propone conjugar, una autonomía interior, construida desde dentro como el mantenimiento de cierta disciplina que es memoria, es historia y es también técnica específica, con una autonomía exterior, esto es, definida desde el afuera, influida por otros mundos y culturas, atenta a la sociedad, a la política y a la economía, a las fuerzas que controlan la realidad. Ninguna se impone sobre la otra, sino que se han fundido en una mirada específicamente contemporánea. La dicotomía entre el anhelo de ‘unidad y ‘orden autoreferido’, como traslación del concepto de disciplina y la búsqueda de la ‘fragmentación’ y la ‘autonomía de las partes’, como traslación de la importancia de lo preciso y lo actual, queda resuelta cuando reconocemos que ambas visiones han generado una situación no de confrontación sino de fusión simultánea. Esta doble condición permite ubicarnos a ambos lados de límite hasta llegar a ver interior y exterior en el mismo lugar. Este saberse dentro porque se mira desde fuera y a la inversa, reconocerse en el afuera desde dentro, es una característica contemporánea que queremos recoger, mostrar y confirmar en este congreso.

critic|all #3. ACTAS DIGITALES

While Theory is produced, the History of Theory has to be constructed. Such an ambitious scope has been achieved by many different means but, among those, Anthology stands out as an effective instrument to present and connect apparently autonomous discourses in a way that actually describes a time-lapse situation. It performs a diagnosis. The act of collecting –flowers, poems or architectural theory pieces 1 – is not innocent. Being the written equivalent of the museum, Anthologies curate knowledge, providing meaning for a collection of fragments. Not only Anthology is a genre that, as Sylvia Lavin once pointed, creates a genealogy for the present 2 , but also this kind of selected inventory of the past always claims a certain agenda for the future. Paradoxically, the advent of what has been called ‘the end of theory’ in the late 90’s ran parallel to the publication of the two most significant anthologies that can be identified until now. The edited volume by Joan Ockman 3 was born as seminar material and covers the period from 1943 to 1968. The one compiled by Michael Hays 4 starts precisely at that point and, despite the openness implied in its title, concludes around 1993. Both anthologies largely differ in scope and purpose: while Ockman interest lays in the unveiling of modernism continuities under the more general concept of ‘culture’, Hays collection is a clear call to the critical function of ‘theory’ as a mode of resistance to, and mediation with, the sociopolitical context in which it is produced. Certainly there are some other architectural text compilations that could be cited here, but only to load the scale towards the American commanded construction of the History of Theory, and in any case, none of them go hardly beyond the turn of the millennium. This would be the case of Kate Nesbit’s volume advocating for a ‘new’ agenda or the one edited by Neil Leach 5 providing source texts form outside the discipline. The same could be stated of the two-volume collection curated by Francis Mallgrave 6 that unfolds in a holistic manner from Vitruvius to the first years of the 21st Century. The only exception to these western-anglo-saxon oriented compilations is The SAGE Handbook of Architectural Theory 7 , which addresses many contemporary debates from a wide variety of geographical and cultural points of view, resulting in a complex structure that nevertheless cannot be called an anthology, strictly speaking. Amid this panorama, we put forward the following question: Is Anthology an obsolete instrument for current times or does it contain some kind of purpose? In front of the globalized flow of information, whether generated or consumed in endless forms of exchange and heterogeneous media, which parameters should we apply to handle relevance, content or completeness? The construction of the next index of Theory will have to deal with the very idea of its usefulness, either as a classifying device, an editing instrument or the enhancement of an agenda. The impossibility of covering the whole spectrum of strands urges to confess partiality before taking the first step, loosing therefore the aspirations of encyclopaedic completeness that anthologies usually claim. It would be an impossible collection: never finished and, for this very reason, carrying out a critical stance towards the genre as an academic chimera. Therefore, if we were to compile such an alternative Unthology, which criteria should be implemented to make the choices of relevant texts? Should we dive into the endless ocean of officially indexed papers that grows exponentially in a monthly base? Are editorial statements still capable of identifying the new directions in architectural thought? How to deal with amateur writers in relation to institutionalized research conduits? What would be the rate of practicing architects authors vs other scholarship profiles? The 3rd edition of the Critic|all Conference welcomes contributions that critically address these and other questions related to the proposed topic. We expect to receive two types of materials: Research Articles Well constructed essays that engage with the problematization of the concept of Anthology, whether confronting two opposite discourses, analyzing the structure of previous compilations or discussing the procedures of architectural ideas dissemination. We expect interpretive work that draws new relations between things. Con-texts Short introductory essays that provide a context for a text dated between 1993 and the present and that is credited to be a significant spot in the recent history of architecturaltheory. In addition to the necessary review of what has already been said about the text, the paper should develop original arguments and clearly state the reasons why it should be included in a hypothetical Un-thology. We do not expect mere laudatory comments, but new insights on already published material.

Luis Rojo // lab#02

Lab#02 Crítica Práctica. Reacción o Modelos.

  • 9’30 h. Objeto y Sujeto en la Era de la Comunicación. Luis Rojo. Zoom: etsamupm260. Aula MPAA 3G1, ETSAM. Lab#02.

Miércoles, 21 de abril.

Imagen cartel: Toyo Ito. Dibujo preparatorio de la Mediateca de Sendai, 1995.